Así que son 175.000.000 »
En cuanto al libro electrónico, es muy probable que dentro de muy poco podamos ver soportes desvencijados y desechados en los contenedores de basura, como hoy vemos en ellos pantallas de ordenador y teclados arruinados, con sus interiores melancólicamente expuestos a la mirada indiferente. Cuando llegue ese momento, los libros de papel seguirán mostrando su frágil y digna indestructibilidad de aspecto familiar y seguro: quizá al modo de antigüedades.