El vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado hoy que el terrorismo internacional “no existiría si no existiera Internet”, herramienta que, según ha añadido, “una puerta fantástica hacia el conocimiento porque por ella circula lo bueno y lo malo”.
Todo comenzó en Internet. La red de redes acabó siendo un arma mortífera para un joven de 21 años de Las Tablas, Francisco Caro Borrego, que perdió la vida a raíz de una discusión cibernética el pasado viernes.
(…) El suceso también ha abierto el debate acerca de las redes sociales que pululan por Internet. Aunque en este caso concreto puede resultar una circunstancia casual, lo cierto es que cada vez son más los conflictos que encuentran en el ordenador el germen de la disputa.
Internet se ha convertido en un refugio para los hombres sexualmente frustrados que sufren el denominado síndrome de Peter Pan, advirtió el psicólogo clínico Antonio Bolinches, durante en el XI Congreso Español de Sexología y el V Encuentro iberoamericano de Sexología que concluyeron ayer en Santiago. Bolinches, sexólogo experto en el estudio del citado síndrome relativo a hombres con inmadurez en sus relaciones sentimentales y sexuales, indicó que afecta a casi el 50% de la población masculina “educada en el modelo occidental” y alertó de la tentación que supone para ellos internet.
(…) bullen también las atenciones a móviles o correos,consultas o mensajes, todas ellas intempestivas. Su naturaleza se aparta de la naturaleza del sueño, su presencia es tan inoportuna como impertinente y, por derivación, el usuario será centro del desorden. Mal amante o mal room mate, pobre sujeto para la conversación, y el intercambio emocional casero. Todo lo que se realiza a través de estos listos aparatos es un simulacro de la afinada comunicación que puede propiciar la alcoba. Desperdiciar esta ocasión prolongando el uso compulsivo del artefacto no solo perjudica el sueño físico, deshace casi toda otra clase de sueños.
“Me obsesiona el trato de las personas entre sí. Hemos dejado de mirarnos a los ojos, hay una falta de conexión humana , en parte debido a los ordenadores y los blogs. Creo que tenemos que luchar en contra de ello”, aseguró la intérprete, que se presentó con un traje negro y un moño italiano.
Tote King - Redes Sociales [2010]
(..) I would like to put a stop to this movement toward reading on computers, but it seems that nobody can do this. Nevertheless, the drawbacks of the electronic process are already apparent during the writing of the manuscript. Most young authors write directly on their computers, and then edit and work in their files. In my case, on the other hand, there are many preliminary steps: a handwritten version, two that I’ve typed myself on my Olivetti typewriter and, finally, several copies of versions that my secretary has input into the computer and printed out, and into which I’ve incorporated many handwritten corrections. These steps are lost when you write directly on the computer.
| via Estratega
“Creo que Internet es el invento más peligroso desde la bomba atómica”, dijo Mellencamp. “Está destruyendo el mercado de la música y va a destruir el del cine”.
Para empezar, la popularidad de las descargas digitales, que los seguidores escuchan en su MP3 o en el ordenador, implica el sacrificio de la calidad del sonido, dijo el roquero.
| via Nación Red
(..)”The internet’s completely over. I don’t see why I should give my new music to iTunes or anyone else. They won’t pay me an advance for it and then they get angry when they can’t get it. “The internet’s like MTV. At one time MTV was hip and suddenly it became outdated. Anyway, all these computers and digital gadgets are no good. “They just fill your head with numbers and that can’t be good for you.”
(…) Hablo de leer un libro, organizar una excursión, visitar una exposición. Observo cómo todos estos buenos placeres se ven eclipsados por nuevos placeres –o placebos–, esclavos de la mayor vagancia mental y espiritual. Y en el epicentro de todo, esa nueva moda de las redes ¿sociales? Una forma de vida tan superficial e inútil como artificial. Todo se soluciona a través de conversaciones a modo de chat, triviales y vacías. Cualquier gran instante que tenga la desdicha de ser fotografiado adquiere mayor importancia como imagen que como sensación o recuerdo, un fugaz protagonismo que lo convierte, en cuestión de unos pocos comentarios –«lol», «XD», «jajaja»–, en un juguete roto. ¿Habremos convertido nuestras vivencias en artículos de usar y tirar y nuestras propias vidas en un objeto de consumo?
El correo electrónico o las llamadas de teléfono pueden ser más peligrosas de lo que los usuarios creen. El empleo extensivo de las nuevas tecnologías que proveen a los usuarios flujos de información constante puede tener efectos negativos en sus cerebros tales como la falta de concentración, pérdida de la capacidad de pensamiento profundo e, incluso, adicción.
President Barack Obama told college graduates on Sunday the era of the iPod and the Xbox has not always been good for the cause of a strong education.
Apparently more than a quarter of women surveyed are blaming the internet, particularly email and smartphones, for a decline in the quality of their bedroom action.
Un libro que ocupa espacio, pero que no se apaga, no se avería, no se funde, no se rompe cuando cae al suelo ni hay que recargar. Un libro que se puede llevar en el bolso, doblar, subrayar, marcar, prestar y releer infinitas veces. Ella lo sabe porque ahora mismo tiene la mesa llena de libros, sus páginas erizadas de etiquetas de colores, párrafos subrayados, márgenes anotados, anotaciones también en las guardas. Cuando necesita alguno, lo identifica de un vistazo, un fragmento inapreciable del tiempo que tarda en escribir “dentista 5 tarde” en la agenda de su móvil. Los libros tienen lomos, colores, portadas. Y algo más.
Tener lámparas, radiodespertadores o teléfonos inalámbricos en las mesillas de noche, dormir pared con pared con electrodomésticos o mantener el ‘router wifi’ encendido todo el día pueden provocar problemas de salud como trastornos del sueño, dolores crónicos o enfermedades psicosomáticas, según afirmó hoy el vicepresidente de la Fundación para la Salud Geoambiental (FSG), Fernando Pérez.