(..)”The internet’s completely over. I don’t see why I should give my new music to iTunes or anyone else. They won’t pay me an advance for it and then they get angry when they can’t get it. “The internet’s like MTV. At one time MTV was hip and suddenly it became outdated. Anyway, all these computers and digital gadgets are no good. “They just fill your head with numbers and that can’t be good for you.”
(…) Hablo de leer un libro, organizar una excursión, visitar una exposición. Observo cómo todos estos buenos placeres se ven eclipsados por nuevos placeres –o placebos–, esclavos de la mayor vagancia mental y espiritual. Y en el epicentro de todo, esa nueva moda de las redes ¿sociales? Una forma de vida tan superficial e inútil como artificial. Todo se soluciona a través de conversaciones a modo de chat, triviales y vacías. Cualquier gran instante que tenga la desdicha de ser fotografiado adquiere mayor importancia como imagen que como sensación o recuerdo, un fugaz protagonismo que lo convierte, en cuestión de unos pocos comentarios –«lol», «XD», «jajaja»–, en un juguete roto. ¿Habremos convertido nuestras vivencias en artículos de usar y tirar y nuestras propias vidas en un objeto de consumo?
El correo electrónico o las llamadas de teléfono pueden ser más peligrosas de lo que los usuarios creen. El empleo extensivo de las nuevas tecnologías que proveen a los usuarios flujos de información constante puede tener efectos negativos en sus cerebros tales como la falta de concentración, pérdida de la capacidad de pensamiento profundo e, incluso, adicción.
President Barack Obama told college graduates on Sunday the era of the iPod and the Xbox has not always been good for the cause of a strong education.
Apparently more than a quarter of women surveyed are blaming the internet, particularly email and smartphones, for a decline in the quality of their bedroom action.
Un libro que ocupa espacio, pero que no se apaga, no se avería, no se funde, no se rompe cuando cae al suelo ni hay que recargar. Un libro que se puede llevar en el bolso, doblar, subrayar, marcar, prestar y releer infinitas veces. Ella lo sabe porque ahora mismo tiene la mesa llena de libros, sus páginas erizadas de etiquetas de colores, párrafos subrayados, márgenes anotados, anotaciones también en las guardas. Cuando necesita alguno, lo identifica de un vistazo, un fragmento inapreciable del tiempo que tarda en escribir “dentista 5 tarde” en la agenda de su móvil. Los libros tienen lomos, colores, portadas. Y algo más.
Tener lámparas, radiodespertadores o teléfonos inalámbricos en las mesillas de noche, dormir pared con pared con electrodomésticos o mantener el ‘router wifi’ encendido todo el día pueden provocar problemas de salud como trastornos del sueño, dolores crónicos o enfermedades psicosomáticas, según afirmó hoy el vicepresidente de la Fundación para la Salud Geoambiental (FSG), Fernando Pérez.
El escritor peruano muestra su “desconfianza visceral” al e-book, con el que “quizá desaparezca la noción de obra maestra”
Unos cuatro mil jóvenes asisten a la celebración de la fiesta de la primavera, que se convocó en Tuenti y Facebook
Señalan que el uso patológico de Internet provoca síntomas físicos similares a los de los toxicómanos en crisis de abstinencia
Los juegos on-line, la mensajería y el sexo son las tres vías que más enganchan a los adolescentes a la red.
“Internet es una especie de parodia”, ha afirmado Eco tras comparar la red con el personaje de Jorge Luis Borges llamado Funes “el memorioso”, que se caracterizaba por recordar cada palabra que escuchaba o cada hoja de árbol que veía, lo que le convertía en “idiota”.
En cuanto al libro electrónico, es muy probable que dentro de muy poco podamos ver soportes desvencijados y desechados en los contenedores de basura, como hoy vemos en ellos pantallas de ordenador y teclados arruinados, con sus interiores melancólicamente expuestos a la mirada indiferente. Cuando llegue ese momento, los libros de papel seguirán mostrando su frágil y digna indestructibilidad de aspecto familiar y seguro: quizá al modo de antigüedades.
Para Antonio López, doctor en Sociología y profesor de la UNED, las redes sociales son «nuevas formas de comunicación» y, a la vez, «nuevas oportunidades para delinquir». «Los adolescentes de hoy son jóvenes digitales, han nacido con el ordenador, buscan la comunicación instantánea y reproducen su vida en la red. Las redes hacen que los chavales se confíen, se sienten protagonistas, es un mundo de gente como ellos y libre de personas mayores y publicidad». Así, alerta, «hay una necesidad de resocializarse porque un uso excesivo de estas herramientas puede provocarles problemas para relacionarse».
Según la Comunidad de Madrid, el escaso tamaño de esos portátiles puede provocar problemas visuales y ergonómicos a los alumnos.